¿Te sientes identificado con alguno de estas afirmaciones?
- Estoy continuamente estresado, corriendo de un lado a otro.
- Me siento abrumado ante de la cantidad de tareas que tengo pendientes. Son tantas, que muchas veces no sé ni por dónde empezar y me bloqueo.
- Tengo la sensación de que todo el mundo está tirando de mí en distintas direcciones, y que son otras personas las que controlan mi horario.
- No duermo bien por las noches porque no puedo parar de pensar en lo que tengo que hacer al día siguiente.
Yo desde luego sí.
Debido a mi tendencia a querer hacerlo todo, ha habido momentos en los que lo he pasado mal y, viendo los comentarios del último post, parece que no soy el único.
Por eso, en el artículo de hoy quiero hablarte de minimalismo existencial. De como hacer menos, a la larga, significa hacer más y encima disfrutar el proceso.
«Estoy demasiado ocupado»
Estos meses en Madrid me he visto obligado a rechazar distintos planes por estar demasiado ocupado. No he podido quedar con amigos a los que tenía muchas ganas de ver porque tenía que acabar unos vídeos, y me he perdido la cena mexicana en casa de Alberto porque al día siguiente tenía que madrugar para poder acabar todo lo que tenía pendiente.
Igualmente, cuando estuve recientemente en Cáceres, no paré de repetir lo liado que estaba, y no tuve tiempo de ver una película con mi padre por la noche ni de echarme más partidas al League of Legends con mi hermano Alfonso porque tenía mucho que hacer.
Hay gente que considera que estar siempre a tope y metido con mil historias es algo de lo que sentirse orgulloso y un sinónimo de tener una vida interesante. Yo, sin embargo, pienso que es justo al revés. Si estoy continuamente respondiendo «imposible, estoy hasta arriba» a la gente que me importa es que algo va mal.
Estar siempre ocupado no encaja con la visión que tengo de mi vida ideal. Para mi tener éxito es poder vivir relajado y disponer de tiempo para los planes verdaderamente importantes. El problema es que me encanta hacer cosas. Quiero crear, aprender, viajar, conocer y ayudar a los demás con mi trabajo.
¿Cómo combinar ambos deseos? ¿Es posible ser productivo y tener un impacto positivo en el mundo sin estar continuamente estresado?
Menos pero mejor
Cuando viajo me gusta ir despacio. En vez de visitar 15 ciudades en un mes como hace la mayoría de turistas, yo prefiero visitar sólo 3 pero realmente conocerlas a fondo y disfrutar de ellas. Me gusta hacer amistad con los autóctonos, descubrir los rincones que no aparecen en las guías e ir tantas veces a comer al bar de abajo que la camarera me llame por mi nombre.
Tanto el viaje como el recuerdo que luego me lleva a casa me resultan mucho más satisfactorios que si me dedicase a correr de ciudad en ciudad fotografiando monumentos.
Pues bien, el secreto para curar el síndrome del «estoy siempre ocupado» sin renunciar a tener una vida activa consiste en aplicar esta misma idea a tu día a día y hacer menos pero mejor. En vez de hacer mil cosas y sufrir por terminarlas, haz menos y date el lujo de disfrutar el proceso de hacerlas.
En cambiar de mentalidad y, en vez de intentar hacerlo todo, hacer únicamente aquellas cosas que realmente importan.
En vez de decir siempre que sí, ser muy selectivo y solamente aceptar las tareas que te vayan a ayudar a conseguir tus objetivos.
En vez de vivir de manera reactiva, aceptando sin pensar todo lo que se cruza en tu camino y lo que te pide la gente, ser muy intencionado a la hora de decidir en qué vas a invertir tú tiempo.
El objetivo es ser igual o incluso más productivo que antes, pero sin el estrés ni el agobio. Y la única manera de conseguirlo es eliminando todo aquello que no sea absolutamente esencial.
Esto que te acabo de contar queda muy bonito en el papel, y de hecho el vivir conscientemente es algo de lo que llevo hablando desde hace tiempo en este blog. Sin embargo, aplicarlo con éxito… eso ya es otra historia.
Para las personas como yo, que somos inquietos, curiosos y no nos gusta desperdiciar ninguna oportunidad, el hacer menos a propósito nos cuesta horrores. Pero, ¿por qué es tan complicado?
Estos son algunos de los motivos por los que nos resulta difícil implementar esa filosofía de vida, junto algunas ideas para corregir esos malos hábitos.
Motivo #1: Somos pocos selectivos
Una de las razones por las que decimos sí a cualquier propuesta mínimamente interesante es porque somos incapaces de distinguir entre las que son importantes y las que no.
Cuando somos poco selectivos y nuestra definición de importante es muy amplia, creemos que todo es importante y acabamos metidos en demasiados proyectos al mismo tiempo.
SOLUCIONES
1. Ten claro lo que quieres
Cuando no sabes a dónde quieres ir, tampoco puedes identificar qué es lo que te va a ayudar a llegar allí (lo importante).
Si te falta claridad, empieza con el ejercicio de «tu vida ideal» que explico en el punto #3 de este post. Luego, márcate objetivos basados en esa visión.
A partir de ahí, antes de comprometerte con cualquier cosa, hazte la siguiente pregunta-filtro: ¿Por qué quiero hacer esto? ¿Me va a ayudar a conseguir el resultado final que busco?
Acepta únicamente aquellas tareas o proyectos que te acerquen a tu vida ideal.
2. Adopta unos criterios más estrictos
No te conformes con lo mediocre. En vez de meterte en cualquier proyecto que esté más o menos bien, elige sólo aquellos que realmente te apasionen y supongan una oportunidad única.
Quédate con los 9's y los 10's y descarta todo lo demás. O como dice Derek Sivers, “sólo hay dos opciones: HELL YEAH o no”.
3. Reserva tiempo para reflexionar sobre tu vida
Normalmente estamos tan ocupados con las tareas del día a día que no tenemos tiempo de pararnos a pensar en si realmente estamos viviendo la vida que queremos.
Acostúmbrate a reservar unos días al año (y a ser posible cada pocos meses) para revisar tus prioridades y evaluar cómo de bien las estás cumpliendo.
Motivo #2: No queremos pagar el precio
Cualquier decisión implica un sacrificio: si dedicas tu tiempo a una cosa, no se la puedes dedicar a todo lo demás. Aunque esto es ley de vida, muchas veces nos negamos a aceptarlo y, como no queremos renunciar a nada, decidimos hacerlo todo.
SOLUCIONES
1. Acepta que todo tiene un precio
Hazte a la idea de que todo, absolutamente todo, tiene un precio. Siempre existe un trade-off.
¿Prefieres tener novia o estar soltero?
¿Quieres ser directivo de una gran multinacional o tener libertad geográfica?
Cada opción tiene sus ventajas y sus inconvenientes. No puedes quedarte con todos los pros sin ninguno de los contras. Debes elegir.
La clave es aprender a ver estos trade-offs de una manera positiva. En vez de fijarte en lo que pierdes («¿A qué tengo que renunciar?»), fíjate en lo que ganas («¿En qué voy a poder centrarme al 100%?»).
Motivo #3: Tenemos miedo a perdernos algo
Estás cansado y les dices a tus amigos que no quieres salir. Cuando te vas a la cama, piensas en que quizá te has equivocado quedándote en casa y que te estás perdiendo la noche del año.
¿Te resulta familiar?
La angustia de creer constantemente que te estás perdiendo algo se conoce como Fear Of Missing Out (FOMO), y se ha incrementado en los últimos años debido a la popularidad de las redes sociales.
Cuando miras Facebook desde el trabajo y lo único que ves son fotos de gente sonriendo y paisajes maravillosos, sientes que tu vida es mucho peor que la de los demás y que no estás aprovechándola como deberías. Como respuesta, esa semana aceptas todos los planes que te proponen tus amigos para ser un poco más cool.
SOLUCIONES
1. No prestes tanta atención a lo que hacen los demás
Ahórrate las sesiones de cotilleo en las redes sociales porque no te hacen ningún bien.
La vida de la gente no es tan emocionante como parece. También pasan horas y horas delante de un ordenador, cocinan huevos fritos y discuten con su pareja. Lo que ocurre es que en Facebook hay mucho postureo y sólo publican sus mejores momento.
Te sorprendería saber la cantidad de personas que sólo viajan para echarse fotos y demostrar que son súper guays. Si no pudiesen llevarse la cámara seguramente elegirían otro destino.
2. Evalúa las oportunidades en base a las posibles ganancias
Que te inviten a algo o se te presente una oportunidad no es motivo suficiente para aceptarla.
En vez de decir que sí sólo para evitar perder esa oportunidad (aversión a la pérdida), piensa en si realmente es algo que te apetece y te conviene. No te preguntes «¿Cómo me sentiré si dejo escapar esta oportunidad?», sino «¿Qué estaría dispuesto a sacrificar para conseguir esta oportunidad si no la tuviese?».
Motivo #4: Nos puede la presión social
Muchas veces decimos que sí únicamente para no tener que decir que no.
Alguien nos propone un plan o nos pide que hagamos algo por él y, aunque nos viene fatal, aceptamos, porque tememos que si rechazamos su oferta se puede molestar.
En ocasiones también hacemos cosas sólo porque nuestros padres, nuestros amigos o la sociedad las consideran correctas. Aunque nosotros realmente estemos en contra, preferimos seguir al rebaño que ir a contra-corriente.
SOLUCIONES
1. Aprende a decir que no
Todos los días, las personas que tienes a tu alrededor intentan controlar tu agenda (la mayoría sin mala intención, afortunadamente).
Tu amiga quiere que quedes con ella. Tu jefe quiere que hagas horas extra. Tus padres quieren que estudies medicina. Tus lectores quieren que respondas sus preguntas
Intentar complacerlos a todos significa vivir la vida de otros y aceptar un montón de tareas que no necesariamente son importantes para ti, y la única manera de liberarse y proteger tu tiempo es decir que no.
Es cierto que rechazar planes y oportunidades te hará menos popular, e incluso puede que alguien se moleste contigo, pero es imposible caerle bien a todo el mundo y la gente que de verdad merece la pena te respetará más.
2. Establece reglas con antelación
Evaluar cada oportunidad individualmente es muy costoso, y es muy fácil tomar decisiones equivocadas cuando estás cansado. Ya sabes, la típica noche que te llaman tus colegas y dices «Hoy no debería salir porque mañana tengo que madrugar, pero estada tarde he trabajado muy duro y necesito airearme,» y al final acabas llegando a casa a las 4.
La solución para evitar decir que sí cuando deberías haber dicho que no es marcarse reglas con antelación.
Por ejemplo, durante estos meses que estado trabajando en Idea2Blog me puse como regla no conceder entrevistas ni dar charlas, porque son actividades que en ese momento no eran una prioridad para mí.
Gracias a esto, cada vez que alguien me contactó para entrevistarme o invitarme a una conferencia le dije que no sin necesidad que analizar si era o no era una buena oportunidad. Además, me resultó mucho más sencillo hacerlo porque lo única que tenía que decir era: «Muchas gracias por la invitación, pero en estos momentos estoy centrado al 100% en otro proyecto y no acepto conferencias ni entrevistas. Por favor, escríbeme de nuevo el mes de Abril.»
Motivo #5: Somos víctimas de la falacia de la planificación
Los seres humanos tendemos a subestimar cuanto nos va a llevar completar una determinada tarea. Somos demasiado optimistas y creemos que vamos a tardar menos de lo que acabamos tardando realmente. Se trata de un fenómeno conocido como la falacia de la planificación.
En ocasiones, esta es la causa de que digamos que sí a más cosas de las que deberíamos. Pensamos que nos va a dar tiempo a todo, y al final acabamos estresados y sacrificando horas de sueño para terminar a tiempo.
SOLUCIONES
1. Sé consciente de esta limitación
Cada vez que tengas que calcular el tiempo que te va a llevar hacer algo, acostúmbrate a añadir un 50-100% más para cubrir posibles imprevistos. Si al final acabas antes de lo previsto, siempre puedes añadir alguna tarea adicional, empezar con antelación lo siguiente que tenías pensado hacer o irte al parque a leer un buen libro.
Es como en los restaurantes, que llegas con hambre, pides como un loco y al final sobra comida. Mejor quedarse corto y, si después de las primeras raciones quieres algo más, pedir otro plato.
2. No des una respuesta inmediata
Cuando trabajaba en Microsoft, era común que en medio de una reunión alguien te preguntase que cuanto tiempo tardarías en acabar un cierta feature. Lo normal, por supuesto, era pecar de optimista y dar una cifra demasiado baja.
Calcular «en caliente» lo que te va a llevar una tarea es muy complicado, y lo más probable es que metas la pata. Por eso, cuando te veas en esta situación acostúmbrate a responder algo en plan: «Ahora mismo no lo sé, tendría que estudiarlo detenidamente. Esta tarde te escribo un e-mail y te digo.»
De esta manera podrás pensarlo sin presión y evitarás comprometerte con unas fechas irrealistas.
Tu turno
Aunque llevo tiempo intentado hacer menos y adaptarme al minimalismo existencial, todavía me queda mucho por aprender y me encantaría escuchar tu opinión al respecto.
¿Tienes tú también el perfil de «intentar hacerlo todo y decir a todo que sí»?
Según tu propia experiencia, ¿por qué crees que nos comportamos de esta manera?
¿Cuáles son tus recomendaciones para no meterse en más proyectos de la cuenta?
¡Cuéntanoslo en los comentarios!
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Este post está inspirado en Essentialism, de Greg McKeown, uno de los libros que más me ha marcado estos últimos meses. RECOMENDADÍSIMO.
Parece que mi amiga Marina de Psicosupervivencia y yo tenemos una conexión mental, porque justo ella acaba de publicar un post sobre este mismo tema. Si quieres leer su punto de vista, puedes hacerlo aquí: Por qué no se puede estar siempre a tope.
La semana pasada muchos me preguntasteis por mis planes de viaje. Son estos:
- 4 – 9 Abril: Suiza
- 9 Abril – finales de Mayo: Italia
- 6 Junio – 16 Julio: Estados Unidos
- 22 – 27 Julio: Tomorrowland (Bélgica)
- Agosto – Septiembre: ¿Rusia? ¿Mongolia?
- Septiembre – <no lo sé>: Barcelona
Si vamos a coincidir en alguno de estos sitios avísame para que nos tomemos algo juntos 🙂
¡Última llamada para la quedada VAM de este miércoles en Madrid! Apúntate aquí.
Foto: Single allium flower
Excelente una vez más Ángel, un placer leer estos artículos todos los Lunes.
Saludos
Estoy de acuerdo Angel en lo que comentas sobre lo mucho que nos afectan las opiniones de los demás. Vivimos esclavos del «que dirán» y como comentas las redes sociales han hecho mucho daño en este sentido, utilizamos Facebook para crear nuestra identidad ideal
Estoy muy muy de acuerdo con la importancia de esto.
Otro libro que te anima a centrarte en solo una cosa, y ser el mejor en ello, es «the dip», de seth godin.
Hay que dejar de hacer muchas cosas mal, para hacer una sola y hacerlo bien.
Yo llevo tiempo queriendo centrarme en una cosa solo, y poco a poco voy liberándome de tareas y no acepto unirme a nuevos proyectos. Es difícil, pero realmente esta es la clave del éxito, el foco.
Buenas Ángel,
A estos puntos tan importantes que dices yo añadiría la meditación y el recordarte constantemente que mañana podrías estar muerto. Saber que el presente es el único momento que existe y el mejor en tu vida ayuda a enfocar las cosas, ser más selectivo, concentrarse en lo que uno hace, relajarse, valorar a las personas, etc. A mí la meditación en ese sentido me cambió la vida.
Aprovecho para decirte que voy a abrir una web persona además de la que tengo del inglés para hablar de muchos de los temas que tratas aquí, me has inspirado mucho y Vivir al máximo será todo un referente. Gracias por todo lo que has hecho hasta ahora!
Un saludo
Justo a ese punto llegué yo hace unas semanas. En serio que vi que me iba a dar algo..
Así que pedí un poco de ayuda. Llegas hacer este post antes y eso que me ahorro…XD
Creo que mi problema es la multipotencialidad unida al hecho de intentar agradar a todos. De hecho este año alguna persona se ha «caido» de mi vida echándome en cara que no le prestaba atención. Si apenas podía prestarme atención a mi!
Mis frases más repetidas en los últimos meses son «No me da la vida» y «Ay señor llévame pronto!» jajajaja Así que he decidido dejar cosas de lado, que me de la vida, dedicar más tiempo a los míos, que ya sabemos que con la excusa de que «siempre» van a estar ahí se nos olvida la relatividad del tiempo…
Y bueno, me he embarcado en un nuevo «proyecto grande y loco» así que que sí, esta vez no he subestimado el tiempo que me va a llevar y sí, he tenido muy claro que habrá que renunciar a alguna cosas por el momento, pero ya no me «castigo» por ello, sé que si llego a conseguirlo la recompensa será tal que no lo veré como un sacrificio anymore. Eso sí, mi mente no para de crear y mi tablón de Trello está que hecha humo. En el doing solo intento tener cómo máximo tres cosas. El «brainstroming» y el «to do» prefiero ni mirarlo por el momento <3
Estoy pensando en ir a Italia a finales de Mayo, principio de junio…Ya te escribo si al final cuaja la cosa..In questo modo anche puoi avere una bella traduttrice!!;)
Hala majo, a pasarlo teta, que es lo suyo!
Chuuuuu!!!
Hola Ángel,
Es la primera vez que voy a comentar en tu blog, asique primero me gustaría felicitarte por tu trabajo y agradecerte toda la información que nos haces llegar.
En mi caso, gracias a tu blog al libro 100$ startup de Chris Guillebeau, estoy dando forma a una e-commer web sobre gestion de proyectos, que por cierto recuerdo que estabas interesado en aprender mas sobre esta profesión, asique cuando quieras hablamos sobre el tema… y por supuesto me encantaría poder compartir contigo y la comunidad VAM este proyecto cuando este live en la red.
Me gustaría hacerte un consulta que me sería de mucha utilidad, cómo haces esas imagenes o iconos de libros, cajas o documetos para tus productos? Por ejemplo la imagen del libro de 10 ideas que tienes en la página principal de tu blog. Te estaría muy agradecido si me das información sobre como hacer esto.
Saludos desde el Albaicín!
Dante
¡Muchas gracias, Dante!
Para las portadas 3D utilizo Cover Action Pro
Acabas de «robarme» un tema del que quería hablar en mi blog 😀
Me siento totalmente identificado con lo que explicas. Quiero hacerlo todo y quiero hacerlo ahora, y en el proceso me estreso y acabo por no disfrutar a tope de todas y cada una de las cosas que hago.
Llevo leyendo mucho tiempo sobre el minimalismo existencial. Si algo he podido comprobar es que en la vida, menos es, generalmente, más.
Saludos y nos vemos en Septiembre
Me vienes en buen momento. Tengo que replantearme todo lo que hago, siempre pienso que puedo, pero en el fondo sé que no es así…
Miro mi agenda petadísima y pienso, ¿ves? está todo organizadito, hay tiempo para todo. Puedes hacerlo todo.
Y al día siguiente me levanto media hora más tarde y toda la «organización» se va al garete.
Llevo unos días baja de energía, además… y me cuesta «cumplir con mis propias espectativas»…
Me estoy releyendo y no me gusta…
Uff…
(fin del comentario)
A mi los días también se me quedaban cortos y no quería renunciar a mi TRABAJO PAGADO por razones obvias, a mi TRABAJO NO PAGADO ya que es por una buena causa y la responsabilidad y los conocimientos me serán muuuy útiles en el futuro, el PROYECTO en el que estoy invirtiendo mis últimos meses, que es algo que me apetece llevar a cabo, el DEPORTE me ayuda a relajarme y no funcionar como una maquina, VIAJAR hace que se me aclaren las ideas y mi VIDA SOCIAL simplemente me da energía para enfrentarme a todo lo anterior.
El tiempo que antes me faltaba lo he compensado gracias a:
-MEJOR ORGANIZACIÓN: los días ENTRE SEMANA tienen también 24 horas, y aunque nos pasemos trabajando la mayor parte del tiempo una vez terminamos toca nuestro momento. A mi ir directa a casa me mataba ya que mi energía se venía abajo, pero si hago algo directamente después (preferiblemente fuera de casa, aunque sea una biblioteca o cafetería) me concentraré mucho más.
-NADA DE TV: No hace falta que explique porque le llaman «caja tonta»
-SI PUEDES, HAZLO ONLINE: Mega compras online de comida y cosas para la casa cada 3 meses nos ahorrarán muchos viajes y tiempo en el super. Lo mismo con los regalos, un click, esperar al correo y envolver, nada de perder una tarde de compras.
-COMBINAR TAREAS: Cocinar varias comidas y congelar tuppers mientras que la lavadora está en funcionamiento y aprovechar para pasar la aspiradora.
-REDES SOCIALES LIMITADAS: Y más si tienes que hacer algo productivo con el ordenador. Yo uso ColdTurkey que me bloquea las páginas que quiero durante el tiempo que le digo, y aunque solo quiera consultar algo 2 min. (que siendo realistas se convertirán en 20!) no me va a dejar y me evitará distracciones.
-APROVECHAR TIEMPOS MUERTOS: leer en el tren, editar en el avión..
A mi me funciona 🙂
Una de las claves es el punto #1 apartado 3.
Hacer pausas cíclicas te ayuda a encarar mucho mejor el día a día.
La gente que tiene como hábito la meditación diaria por la mañana (aunque sea de 10 minutos) tienen mucho más claro lo que hacer y más importante, lo que no hacer.
Creo que todos los que emprendemos un proyecto personal terminamos con estos problemas que finalmente terminarán en un Burn-out. Sin embargo, a mi parecer es bueno el pasar por este camino para ser realmente conscientes y experimentar las sensaciones que producen estos síntomas. Al fin y al cabo, por mucho que leas lo que es y cómo puedes remediarlo, lo más interesante es pasar por ello y sacar tus propias conclusiones y remedios.
Diría que nos comportamos de esta manera, al decir todo que sí, por el simple hecho que en realidad nos apetece, y tomamos la decisión justo en el momento en el que nos lo proponen. Sería más funcional, si dijéramos a todo: «Dame unas horas y te escribo para confirmar», o «te llamo mañana por la mañana y te digo».
Aún no he aprendido a decir que NO realmente, soy de apasionarme fácil por los proyectos aún cuando sé que no van a implicar un punto de inflexión en mi vida. Pero claro, esto nunca lo sabemos a ciencia cierta…
Hola Ángel,
bonito post, la gestión del tiemo es un arte que se aprende con el tiempo y después de haber cometido unos cuantos errores, en mi caso por mucho que sé la teoría a días que a pesar de no haber parado tengo la sensación de que no he hecho nada, quizás es que también me exijo demasiado.
Espero que no te olvides el bañador que ya Mayo hace muchísimo calor y espero tener la oportunidad de vernos pronto.
Un abrazo.
Gran entrada, Ángel.
Yo llevo varios años implantando poco a poco el minimalismo existencial en mi vida. En todos sus ámbitos, no solo el hecho de poseer menos, también en las relaciones y las experiencias.
Eliminar algunas de ellas es dar más importancia a las que quedan.
Ganas tengo de empezar a escribir sobre el tema en mi blog 🙂
Un abrazo!
Buenas tardes Ángel y todos los seguidores de Vivir al máximo.
Yo afortunadamente no soy de esa clase de persona que dice sí a todo. Tengo la enorme suerte de que no me gusta salir por la noche y me ahorro un montón de » sies» por compromiso. Otra es que me gusta hacer un montón de cosas pero me gusta hacerlas sola, desde salir al monte, a ir a comprar, a talleres… Y así también se conoce un montón de gente, pero lo importante es hacer las cosas porque verdaderamente te apetezcan, ya sea sólo o en compañía. Cada uno tiene que vivir su vida y saber elegir cada cosa importante en cada momento, tampoco es tan difícil porque cada persona sabe exactamente qué le gusta y qué le es necesario. Y lo de dejarse llevar por la mayoría…. Pufff, eso ya está pasado, no vas a hacer algo que no te gusta/ apetece simplemente porque tus amigos lo hagan. Hasta ahí llegamos todos. En mi opinión es un comportamiento infantil o de gente muy joven. La gente adulta o más madura dudo( aún insegura)que actúe así.
Por cierto Ángel, si algún día vienes por Alicante avisa y te invito yo al café.
Hasta el próximo post.
Muchas gracias por esa información, Ángel. Echaba de menos post de este tipo.
Un saludo!!
Toda la razón del mundo Ángel,
La gente cree que por estar más ocupado, se siente más importante. A veces ocurre que justificamos no hacer lo que debemos hacer por estar demasiado ocupados. Si queremos, siempre tenemos razón, ¿no?
Si pasas por Barcelona, me encantará tomar un café 😉
Un abrazo,
Cristina
Hola Ángel,
Muy de acuerdo con muchas de las cosas que dices.
Para mi lo primero saber cual es tu objetivo para así poder pasar cualquier cosa por ese filtro. No quiere decir que no puedas hacer nada que no este alineado con tus objetivos pero al menos serás consciente de a que dedicas tus recursos, esto vale para tiempo o para dinero.
Otra cosa son los ladrones de tiempo, TV, redes sociales, gente que no te aporta nada. Hay que liberar espacio eliminando tareas o personas que no añaden valor a tu vida.
Vamos a estar en USA a la vez, donde vas exactamente?
Abrazo
Vuelo a Miami. De ahí alquilo un coche y hago un roadtrip hasta Michigan. Luego voy a Seattle a visitar a algunos amigos y por último a Portland a la conferencia de Chris Guillebeau.
A mi siempre me ha pasado, todas estas facetas en que uno es dominado por los pensamientos y estándares de la sociedad, en que uno tiene que ser el esclavo(en pensamiento y acción) para poder hacer feliz al otro, es una ideología muy común actualmente. Actualmente aplicaba algunos de estos tips, pero he aprendido otros, lo cual agradezco, sin embargo me estoy volviendo muy prepotente, siempre a la defensiva ante las espectativas de los demás hacia uno. No se como afrontar esto ya que puede que algún día diga un NO rotundo, entonces siempre estoy a la defensiva, y no se como manejarlo.
Hola Ángel! Solo quiero decirle que me identifico absolutamente con todos los puntos que enumeraste! Lo del miedo a perder algo, por dios no lo podrías haber relatado mejor! Yo igualmente últimamente he estado pensando en estas cosas y justamente empecé a aplicar algunas de tus mismas reflexiones esta semana, pero si tengo alguna nueva te la comparto. Y no hace falta que respondas nada, de una persona que le pasa lo mismo a otra, no respondas 🙂 solo quería compartirte esto! Si algún dia voy para europa o vos venis a buenos aires ojala coincidamos y compartimos una charla y algo rico. Un besote!!
Gran verdad!
Y conforme pasa más el tiempo, más cuenta me doy de lo valioso que es. Poca gente tiene tiempo para disfrutarlo; en cambio lo dedican a currar como locos para sacar un dinero que quizá ni siquiera tienen tiempo para gastar…
Así pues, hace ya cosa de un año que tengo absolutamente claro que quiero poder disfrutar de tiempo para hacer con él lo que más me apetezca. Como dices, desde leer un libro, irme a dar una vuelta con la bici o echarme en la playa a ver las olas ir y venir. Pero tener tiempo. Así que quiero enfocar todos mis esfuerzos ahora en conseguir este objetivo. Prácticamente todos tus posts nos animan a hacerlo y nos alumbran con opciones sobre cómo hacerlo.
Gracias por echarnos ese cable 😉 un beso desde Valencia!!
El problema es que antes de tener éxito en lo que estamos haciendo, ya queremos saltar a la siguiente cosa….. Al final nunca terminamos dominando nada y fracasamos
Yo mismo he tenido este problema muchas veces y me ha impedido tener un éxito más estable. En la última semana por primera vez en mi vida me he centrado en mi negocio principal aquel que me funciona y me da las mayoría de mis ganancias, gracías a ello he podido duplicar mis resultados (simplemente arreglando pequeños fallos que pasaba por alto) y todo por querer hacer varias cosas y no centrarme en una al 100%
Primero te emocionas….
Luego aparecen los problemas
Y por último te quemas
Estoy tratando de hacer menos para lograr más, pero en mi mente hay miles de ideas y termino pensando «si no lo hago hoy, no lo haré nunca». Así que tengo que aprender a decirme NO a mi misma. Ya aprendí a decirle no a los demás, pero soy muy condescendiente conmigo y me meto en proyectos que me apasionan y nunca puedo terminar.
Pongo objetivos, ¡pero siempre son más de los que puedo cumplir! así que tuve que elegir solo dos cosas: escribir y viajar, a partir de ahí tendré que decirme no cuando se me ocurra participar en un nuevo proyecto que no tenga relación con estos objetivos mayores de vida.
En la teoría parece que todo funcionará, espero poder llevarlo a la práctica
Hello Ángel, súper identificado en este post, me cuesta muchísimo priorizar pero lo estoy trabajando. Una cosa, como veo que no tienes decidido lo de Rusia, te recomendaría que te replantearas cualquier otro destino. El problema de Rusia son los rusos. Simplemente son…. maleducados y desagradables, por mucho que te esfuerces. Es su cultura y les han enseñado así, a desconfiar y a ser fríos con los que no conoces; es una constante. He dado muchas vueltas por el mundo y la verdad, en ningún sitio me lo habían hecho pasar tan mal. Si al final te decides a ir, no pares en Moscú demasiado tiempo. Ve a las ciudades más pequeñas o a los pueblos. Te saluda un pucelano desde menorca.
A mí me pasa un poco lo contrario… vengo esencialista de serie y mi tiempo es oro, no quiero llenarlo de cosas innecesarias. El tiempo que dedico para mí y para lo que quiero es muy valioso, y cuando no lo tengo por algún imprevisto o algún plan que se escapa de mis manos me estreso mucho. Por suerte, no pasa muy a menudo. Siempre puedo decir sí a lo que quiero hacer 🙂 pensarán que soy vaga, cómoda, egoísta… bah, lo que quieran, pero es MI tiempo y yo decido en qué lo invierto. En ningún momento voy a pensar que lo he malgastado.
Me muero de ganas por leer algo de tu experiencia en Tomorrowland. Hace años que tengo claro que quiero ir, lo que no sé es cuando… ¡espero no tardar mucho!
Wow Angel, muchas gracias por este post que me gusto mucho porque justo estoy pasando por este tipo de situaciones en estos dias recientes.
Respecto al tema, y en mi opinión, yo pienso que siempre queremos decir «Si» a todas la invitaciones y oportunidades porque justo en el momento que se nos presentan las tomamos como si fuera un camino único que se nos cruzó por el cual nos llevará muy lejos y que creemos que nos puediera enriquecer en algunos aspectos. Es esa emoción instantanea que nos invade la culpable de evitar decir el No. Si tan solo nos dieramos el tiempo de pensar un poquito acerca de esas oportunidades, como los has redactado en el post, nos dariamos cuenta que en realidad el provecho que le podemos sacar a esa oportunidad o invitación es muy bajo o incluso ninguno. Ya una vez rechazando esas oportunidades inutiles, ya estamos con un pie del otro lado y con mas tiempo para concentrarnos en nuestras actividades que de verdad sean importantes.
Saludos desde México.
Hola Ángel
Muy buen post, como siempre. Yo añadiría una consecuencia habitual cuando dices que sí siempre, que he experimentado en amigos y familia: la exigencia. Si les has acostumbrado a estar disponible, anteponiendo sus necesidades a las tuyas, en el momento en el que te das cuenta y dices NO, es probable que lo tomen como una ofensa, se enfaden y sea una exigencia. Pero siempre es mejor un NO, aun con malas consecuencias, que levantarte un día y ver que no has vivido tu vida.
Me he sentido demasiado identificada. Ahora estoy pasando por una época de estrés mental atroz: primer año de universidad + sensación de que el tiempo se me echa encima. Parece una paradoja, pero es así, porque el sector está fatal y ya nos han dicho que nos tenemos que diferenciar. Y me encuentro ante esta disyuntiva: «¿me diferencio por experiencia y cursillos o me diferencio por notas? ¿Qué elijo?» Lo que me lleva a: «¿Disfruto de la etapa universitaria o me paso el día pensando en el futuro?» Supongo que lo que hace falta es EQUILIBRIO (¡al final mi madre tendrá razón!). Y como bien dices, Ángel, asumir que las decisiones tienen un coste de oportunidad (¡qué empresarial todo jajajaja!). Hace una semana más o menos decidí renunciar a un cursillo rebajado porque ya estoy apuntada en otro (todo un logro teniendo en cuenta que llevaba días dándole vueltas a lo que me estaba perdiendo). Supongo que poco a poco uno se va dando cuenta de que no llega a todo. De hecho yo, con tanta planificación de proyectos, he puesto en un plano secundario lo académico y los exámenes me han ido bastante mal… Ahora toca aprender.
Me quedo con esta frase del artículo: «Si estoy continuamente respondiendo “imposible, estoy hasta arriba” a la gente que me importa es que algo va mal».
Por cierto, Septiembre y Barcelona buenísima combinación.
¡Gracias por tus artículos!
Hola Ángel!!
Enhorabuena por este artículo, un estupendo análisis del tema y algunas recomendaciones prácticas, realistas y fundamentadas. Me viene de perlas justo en este momento de mi vida, así que muchas gracias!!
Estoy 100% de acuerdo contigo en que es necesario dedicar cierto tiempo periódicamente a reflexionar acerca del rumbo que está tomando tu vida, que, en la mayoría de casos, no es ni más ni menos que el que tú has permitido que tome. Lo que sucede es que, a veces, no somos capaces de asumir la responsabilidad.
También creo que la vida se encarga de anunciarte cuándo es el momento de pisar el freno y te «grita» a través de diferentes señales (que puedes saber interpretar o no…) en plan: «eeeeyyy, qué narices estás haciendo con tu vida?? Que los días pasan y no te estás dando ni cuenta».
En mi caso, a razón de encontrarme ante diferentes situaciones intensas y algo duras emocionalmente me di cuenta hace algunos días de que mi escala de valores y aquello a lo que dedico gran parte de mi tiempo estaban en absoluto desequilibrio.
¿Qué hice? Frenar. Pero frenar de inmediato para hacer justo lo que sugieres: hacer menos para disfrutar más. Al hacer ese «kit kat» me di cuenta de la cantidad de cosas que me apasionan tengo totalmente por una supuesta «falta de tiempo».
Más ilusa imposible. El tiempo lo tenemos todos, tan sólo hay que saber decidir en qué prefieres emplearlo. Nadie dijo que saberlo sería fácil, pero si no nos escuchamos a nosotros mismos, ¿a qué estamos esperando? ¿A qué lo hagan los demás?
Por ello decidí hace algunos días recuperar algunos hábitos que me alegran la vida entera: bailar, salir a montar a caballo, patinar más a menudo… Y dejar por el camino aquellas actividades que no me aportan ni la mitad… Así que… Ya te iré contando!! Momento 0 Ali! 😉
Un fuerte abrazo y gracias por artículos como este!!
Ali
wooow angel cada vez que leo un.post tuyo me sorprendo mas por tu capacidad analitica de ver las cosas.
Este post me va a servir mucho, siempre tengo ese mismo dilema
gracias.
Hay que aprender a vivir con más calma, sin tratar de hacerlo todo a la vez y disfrutar del camino.. sí, tienes razón. Pero hay épocas y etapas en las que tocan cosas diferentes. Durante un tiempo he estado haciendo miles de cosas a cual más distinta de las otras y en su día parecía no tener sentido que tratase de llevar tantas cosas adelante.
En mi casa y en el de muchas personas en España en el que escasea el trabajo, las oportunidades y no sabemos bien qué hacer, aquí creo que es bueno ese «hacerlo todo», porque al cabo del tiempo da sus frutos, pues al apostar por distintas cosas tienes más oportunidades donde elegir.
Centrarse y ser capaz de discernir lo que es importante de lo que no está bien, y mejora la calidad de vida en caso de que tengas algún tipo de estabilidad (sea la que sea).
He hecho muuuchas cosas y ahora parece que me he metido en el mundo online a través de unas prácticas (si bien estudié criminología que nada tenía que ver)! pero si no hubiese estado haciendo voluntariado, viajando, quedando con mucha gente etc me hubiese sido difícil centrarme en un camino porque no podía verle un fin.
Ángel, desde que vi tu post sobre Tailandia comencé a seguirte y podría decir que influenciaste en mi de un gran modo (yo lo he dicho más veces.. que pesada U_u). Y ahora parece que tengo posibilidades en este mundillo 🙂
Gracias por prender la chispa!
Un abrazo ^^
Hola Ángel!
Gran post! Estos últimos artículos que vienes haciendo creo que son de mis favoritos, porque cada uno ve reflejada su propia historia cuando los leemos y no paramos de asentir 😉
Quería hacer un aporte sobre el Motivo #3, en la parte de «lo que hacen los demás». Es un artículo sobre la gran batalla «Expectativas VS Realidad», cuya ecuación en ocasiones nos causa infelicidad, y que también se aplica cuando uno ve a los demás a través de la lente de Facebook…
Por si a alguien le interesa (en inglés):
Saludos!!
Diego
Buenas.
La verdad que me siento totalmente identificado con este post.
Estudiar, trabajar, escribir relatos, posts, fotografía, vida social… hoy por hoy todo esto llega a colapsar.
Mi sistema ha sido establecer unas jerarquías de prioridad, porque si no me volvía loco y no rendía.
El trabajo… bueno, eso está ahí y no se puede evitar, así que voy cuando toca y cuando termino pues se acabó. Lo importante con esto es no pensar “demasiado”. Quiero decir, es un trabajo para ganar dinero y punto. No quiero pensar en él cuando no estoy ahí. Preocupaciones las mínimas.
En cuanto al resto, separo entre las importantes y las menos importantes. Por ejemplo, intento estudiar todos los días, así que es una de las tareas que hago a diario sí o sí (excepto cuando estoy muy harto, entonces me concedo un descanso). Cuando esto lo tengo cubierto, paso a lo siguiente.
Dejo claro todas las cosas que quiero hacer bien definidas: repasar un relato en concreto (uno específico y no cualquiera), escribir una entrada, clasificar las fotografías, subir una colección a Behance, tareas de casa, etc… Entonces veo si alguna de ellas corre especial prisa (por urgencia o porque la tengo muy atrasada) y la pongo la primera. Como muchas de estas cosas requiere de varios días, la asigno como tarea diaria, al igual que estudiar. Si puedo, lo hago en una cafetería o pub (algo de ambiente ayuda a despejarme).
Y voy siguiendo en función de la urgencia, siguiendo la máxima de “divide y perderás”. Si haces mil cosas a la vez, no haces ninguna bien. Una a la vez. ¿Se acaba?: ¡next!
Si hay algo muy urgente, como limpiar la casa, que tengo que hacerlo un día concreto (por la rota), lo hago lo primero para quitármelo de encima y ya está tachada.
Si sale el sol (cosa que en esta país ocurre aproximadamente con cada advenimiento del Mesias), ¡hago turismo!
Otra cosa que hago es ir apuntando las cosas que hago. Parece una tontería, pero esto ayuda a evaluar como hemos distribuido el tiempo y poder ver si necesitamos cambiar de planing. Además, al ver las cosas que hemos hecho día a día nos sube la moral, al ver “gráficamente” el camino andado, ya que precisamente por el ir haciendo cosas muchas veces no somos ni conscientes de todo el faenón que estamos haciendo, y verlo en retrospectiva tiene un papel en muestra moral, lo que a su vez nos motiva a continuar.
Lo malo es la vida social. Soy cómo soy y si me llaman para ira tomar una pinta no sé decir que no, así que esto si que me trastoca mucho los planes, pero en fin… la vida social es tan importante como todo lo otro. Además, salir, relacionarse, hablar, conocer gente nueva… son elementos importantes de cara a ser un artista, así que no se puede desestimar. Nunca sabes quién o cómo vas a sacar una idea para un relato, un post o unas fotografías.
Así que en resumen, mi estrategia se basa en jerarquía de prioridades, una a la vez y constancia.
Hola, Ángel:
Yo también tengo la tendencia a querer hacerlo todo y no contenta con eso, también quiero hacerlo todo ya.
Creo que nos comportamos así por la influencia del entorno. En ocasiones las expectativas que tienen los demás hacia uno generan que pidan hasta el cielo. Nada más ver los padres. Algunos quisieran ver realizados sus sueños en los hijos y presionan para que suceda.
Mi recomendación para no agobiarse con proyectos que luego vas a dejar a medias es hacerse cuatro preguntas: ¿Quiero hacerlo? ¿Para qué quiero hacerlo? ¿En que me beneficia? ¿cuánto tiempo estoy dispuesto (a) a invertir? Contestarlas me orienta hacia cualés realmente puedo enfocarme. Adicionalmente, aplicó el principio de prioridad para ejecutar en orden de importancia los proyectos elegidos. Luego organizo mi agenda usando el principio de pareto para ser más efectiva y tener tiempo para hacer cosas inspiradoras (en mi caso leer, jugar con mi hija, compartir con mi pareja). Ahora, si son proyectos que empiezan al tiempo, aquí la tarea es optimizar el tiempo para avanzar en todos poco a poco, lento y seguro sin interferir en otras áreas importantes en mi vida. En mi caso, no acepto más de dos proyectos. Prefiero hacer dos bien hechos que muchos a medias.
Como siempre, muy acertado tu artículo. He de reconocer que te me adelantaste. Afortunadamente, en este tema hay mucha tela para cortar.
Saludos,
Maryory Valdés
Muy cierto lo que dices!!!!
Muchas veces me siento abrumada por todo lo que debería hacer, pero muchas veces me doy cuenta que no es lo que yo quiero hacer sino lo que esta establecido que debe hacerse, por ejemplo hay tareas básicas a las cuales uno debe darle tiempo : aseo, orden de casa, jardín, etc. y aquí lo importante es saber el tiempo que estoy dispuesta a dedicar a esto y eso implica el tamaño del lugar y/o espacio donde quiero vivir. Por ejemplo me interesa vivir en un lugar limpio y ordenado, cuanto tiempo deseo dedicar teniendo en cuenta que le quito tiempo a mis otras actividades que me interesan, entonces esto implica tener un lugar más pequeño para vivir, un jardín que se automantenga lo mas posible, y etc. Eso es lo que en este minuto estoy buscando fuera de empezar a reconocer que la vida es mas que correo todo el tiempo
¡Hola Angel!
Como siempre sabias palabras y grandes consejos.
Creo que en menos o mayor medida a mucha gente nos pasa eso, no sabemos 1º decir que no o pensamos que tenemos que decidir por lo que la gente de nuestro alrededor consideren que es lo que mejor tienes que hacer.
Ya el tema de filtrar proyectos, propuestas y demás pues lo de siempre, al menos a nosotros nos pasa que queremos abarcar tanto que no nos dan las horas del día. Vamos a tener que como indicas crear prioridades, saber filtrar proyectos y saber decir no a las cosas que no a la larga no nos ayuden de algún modo a llegar al objetivo final.
Mucho que aprender y que aplicar al día a día.
¡Saludos!
Gracias Angel,
Es muy cierto lo que dices, es muy común atiborrarse de planes y actividades, pretendiendo realizar cosas extraordinarias sin una planificación realista.
A veces pienso que estos comportamientos también se deben debido a que las personas están en una constante aprobación de la sociedad.
Te lo digo porque esto me pasaba a mi, muy a menudo decía sí por el que dirán o por tener la necesidad de estar en un grupo y no quedarme solo.
Sin embargo, a medida que vas definiendo tu personalidad y realmente conociendo do tus objetivos, es como empiezas a comportarte y declararte a la sociedad como un ser independiente.
Es como podemps iniciar una vida libre y forjar nuestro destino como Hombres libres.
Me gustó mucho tu post, gracias por compartir.
Saludos.
Madre mía, cada vez escribes «tochacos» más grandes, llevo un tiempo siguiéndote y me gusta mucho tu forma de escribir.
Sigue así, un gran post.
Totally agree!!
Yo era (y a veces sigo siendo, aunque lucho contra ello) de los que no le alcanzaba el día para hacer todo lo que tenía que hacer, y eso me frustraba mucho.
Al final, decidí escribir una lista de los pendientes, calcular de manera conservadora el tiempo que estimaba que me iba a tomar cada uno, y priorizaba por importancia los que haría hoy los que quedarían para otros días (a eso súmale los imprevistos del día a día…). La verdad es que cuando consigo aplicarlo soy mucho más productivo: obtengo resultados objetivos (medibles y demostrables) y tiendo a procastinar menos.
Por estar desconectado del blog unas semanas me perdí la quedada del miércoles pasado 🙁 Espero poder apuntarme a la próxima!
Gracias Angel por compartir tu sabiduría con el resto. Estuve leyendo muchos tus artículos y algunos los puse en práctica, como la del famoso Sandwechito Angel, que como casi a diario (aunque suelo hacer ayunos intermitentes). Estoy bajando de peso, ya que tengo obesidad, y gracias a tu receta, desde que empezo el año, llevo bajados 30 kilos.
En cuanto al artículo, tienes razón, yo aprendí por las malas a decir que NO, me costó mucho estrés laboral, por suerte ahora estoy más tranquilo. También estoy centrándome en una actividad diaria, en mi caso particular, la limpieza de mi hogar, ya que es un lugar caótico, donde se puede perder hasta una vaca (denise, so vo? :D).
En cuanto a ignorar al resto, te voy a dar el 100% de la razón, como una víctima del Blocking y además de Mobbings, estoy aprendiendo en carnes propias, que brillar mas que el resto, mostrar signos de inteligencia y demás hacen que se levanten envidias insanas en otras personas (además de que hay mucho posesivo resentido y controlador que no puede vivir sin mi :D).
Saludos y muchas gracias por tu tiempo. Me fuiste de gran utilidad en la vida.
Magnífico post Ángel. Me siento identificado en casi todo lo que mencionas.
Desde el lanzamiento de mi blog, mi tiempo libre se ha esfumado de una manera que nunca antes había vivido. Las semanas previas al lanzamiento, junto con los días posteriores, tenía mil y una ideas y colaboraciones en mente para ir sacando adelante pero, con el paso de estas primeras semanas me he dado cuenta que necesito priorizar en mi rutina de trabajo.
Algunas ideas que tuve para el blog he terminado posponiéndolas para el futuro, cada vez quedo menos con mis amigos y hay menos planes emocionantes en mi agenda. Incluso tuve que decir que no a un proyecto en el que iba a colaborar para poder enfocarme en lo que realmente deseaba.
Recientemente descubrí un blog bastante interesante sobre productividad. Think Wassabi, de Berto Pena. Ha llegado el momento de empezar a formarse en este arte de ser más productivo y a aprender a organizarse, y a este tío se ve que experiencia no le falta.
Fue un placer, como siempre, haber pasado por la quedad VAM del otro día. Había dicho que no tenía muchos planes emocionantes pero, una escapada de día y medio sí que resulta emocionante 😛
Un fuerte abrazo,
¡Hola Ángel!
Acabo de leer tu entrada, y no lo he hecho antes precisamente porque me encuentro en la situación que comentas en ella.
Voy a contar la historia por si a alguien le interesa.
Hace unos meses que empecé mi blog de deportes extremos, que poco a poco va creciendo en contenido y las visitas suben a la velocidad de un cuentagotas.
Gracias a tus inspiradores artículos hace un par de semanas que empecé a montar una página nicho de afiliación con amazon (lo considero un experimento que me ha costado sólo 15 euros, el dominio).
Ya me veía lo bastante ocupado cuando la semana pasada me escribe un colega de la universidad que no veía hace años. Me dijo que le habían hablado de mi web y que ha creado una nueva marca de surf.
Después de una larga conversación me ofreció llevar su página web y el marketing online a cambio de unas generosas comisiones.
Respondiendo a tu pregunta «¿Tienes tú también el perfil de “intentar hacerlo todo y decir a todo que sí»?»
Sí, también acepté, y de escribir un par de entradas a la semana en mi blog, he pasado a tener tres webs, algo que me encanta y a la vez me agobia.
Agradecería algún consejo en tema organizativo, teniendo en cuenta que ahora mismo estoy en paro y tengo todo el tiempo del mundo (a parte del ocio y la búsqueda de empleo).
¡Una vez más mil gracias por tus posts!
Saludos desde Alemania
¡¡Genial!!
¡¡Siempre aportando y sumando, gracias por tu visión y las recomendaciones que haces!!
¡Un gran saludo desde Madrid!
Buen post Ángel!
Ahora mismo aplicaré estos consejos
Me falta ser un poco más selectivo y así conseguiré mucha más productividad.
Saludos
¡Hola Ángel!
Acabo de descubrir tu blog por casualidad, ya me he leído varios posts, me he suscrito a la lista de correo, y me resulta apasionante y de gran utilidad todo lo que cuentas, ¡muchísimas gracias por compartir tus experiencias con nosotros!
Me siento muy identificado con lo que cuentas, soy una persona bastante extrovertida (ya me he leído tu post al respecto, y cumplo casi todas las características del perfil extrovertido, aunque tengo que mejorar en cuanto a mi timidez), tengo varios grupos de amigos distintos, y es rara la noche de fin de semana en la que no me hayan propuesto varios planes distintos, con el consecuente quebradero de cabeza de a cuál ir. Antes muchas veces aceptaba varios planes, intentando compaginarlos. El problema es que al final te acabas estresando, y no disfrutas ni de un plan ni de otro. Hasta que aprendí a decir que NO a ciertos planes, y aceptar aquellos que de verdad merezcan la pena, manteniendo siempre un cierto equilibrio con los distintos grupos de amigos. Aunque al principio hubo gente que se mosqueó, y cuando quedábamos lo primero que comentaban era que hacía mucho tiempo que no nos veíamos, al final la gente lo ha acabado aceptando. Lo más importante es exprimir al máximo el momento con cada persona, y vivir más momentos de calidad, y no tirar tanto de cantidad.
Voy a seguir tu consejo de no cotillear la vida «aparentemente perfecta» de la gente en facebook, porque creo que no me aporta absolutamente nada más que celos y frustración. Creo que ésa es la clave, rechazar aquellas actividades que no te aporten algo, de acuerdo a tus prioridades. Si mi prioridad es pasar rato con la gente, no tiene sentido perder todas las noches 10min cotilleando Facebook. En una semana habría ahorrado 1h de tiempo, que puedo disfrutar con un buen amigo tomando una cerveza.
Saludos, ¡y sigue así campeón!
Íñigo
Mi último trabajo me enseñó mucho sobre este tema y aprendí la importancia que tiene decir que no. No fue una tarea sencilla y aún hoy me meto en muchas situaciones incomodas y vivo colgada, pero al igual que tú, estoy aprendiendo sobre la marcha.
¿Nos alcanzaremos a ver en Italia? ¿Dónde me doy cuenta por dónde andas? Yo estaré por el norte de Italia hasta el 4 de junio, pasaré por Milán el domingo y luego sigo para Turin el lunes, luego sobre la marcha lo descubriremos.
Un abrazo,
Me identifique contigo, pensé por un momento » esta soy yo redactando mis ideas» , me agrada la idea de encontrar gente como tú !! gracias por mostrar lo que piensas y esto me ayudara a reafirma mis pensamientos y abrir mas mi mentalidad , porque es lo que busco reflejar en mi vida.
Increíble, qué post tan práctico.
Para mí es principal problema es que tengo tantas cosas que hacer que al final no hago ninguna.
Y así un día y otro, y otro y otro… Y al final no avanzo.
Es una pesadilla porque además me siento culpable por no hacer lo que sé que tengo que hacer. Pero es un agobio que te bloquea.
Lo mejor , como dices, es centrarse en unas pocas cosas y olvidarte totalmente del resto. Serás mucho más productivo.
Que excelente post, muy esencial hoy en día llevar una vida con prioridades porque esto te permite ser eficiente en el manejo de nuestro recurso más preciado: el tiempo. Gracias por este importante mensaje y definitivamente tengo que leerlo más detenidamente para disfrutarlo y sobre todo aplicar cada palabra que has escrito aquí.
Un saludo desde El Salvador,